Tortitas de manteca
greca 17-09-2008 GTM 1 @ 21:12 Tags: sin la primera piedra de Magdala
Salmo 2: Tortitas de manteca.
Dios mio: ¿cómo has podido abandonarlas?
De puro aburrimiento se expusieron a la tentación de la serpiente de saliva de seda
pero no quisiste echarlas de tu edén con media naranja entre los senos y la marca púrpura brillando como el beso de una araña...
No fueron osadas, lo sé. No tiraron la primera piedra de Magdala,y ese detalle tibio,
Dios de la geoda y el astrolabio, te desalentó de ellas, te decepcionó oirlas riñendo como gallinas por una venganza vana,
asi, tan terrenales y trágicas, llenando el tiempo de las tardes con tortitas de manteca y pétalos que ya no arden.
Ay, mamá, si supieras... decía la una sin palabras.
Ay, madre, no tiraré a la ignominia de mi pueblo, esta moral que me enseñaste... rezaba la otra.
Sé que ésto te sacó de quicio, Dios mío, y les cerraste la puerta del oscuro infierno tan temido, tan deseado... Sólo yemas, harina y leche descremada que no dañan como ellas tanto ansiaban,
y de puro maldito, mi Dios del exterminio, les ocultaste el escalofrío y la ráfaga.
No me digas que no te has divertido con este gesto, Dios de la roca y la zarza...
Pero tantas noches de tortitas de manteca, de 'mamá nos da la teta, papá no nos da nada', chismorreando ansiosas como dos liebres árticas
esperando les liberes de una vez y para siempre, la serpiente del pecado, con el cuello al descubierto, gritando y resoplando agravios, pero tú, Dios de los floridos pantanos
las privaste de bañarse desnudas en el barro que calienta,
de respirar desnudas en la ciénada como dos venus del descaro.
A tortitas de manteca las condenaste: ácimas y crocantes,
expertas en retrocesos y simulacros,
duras
bajo la máscara.
ALICIA BENÍTEZ INÉS.
Buenos Aires, Octubre de 2008.-
*Texto inspirado en el Acto IV de la obra 'Dame tierra' del autor irlandés, Helik Edheuw.

Meneame
del.icio.us
Nada fue más refrescante como el exilio que Dios dio; ya sea porque nos liberamos de la culpa de lo que hicimos o lo que no hicimos. En todo caso, no será él, el que se exilia a las tortitas de manteca, porque se sabe que el pajarito mandón no tiene madre. Un Dios destetado de antemano, y por sus razgos más conocidos, es un tanto machista.
Quizás, el último rezo debería ser: "Gracias a Dios, que vivimos en esta tierra ácida, vos quedate con el árbol y la serpiente, yo con la teta que la paso mejor. Amén"
ajajaja estuviste genial, cristian. Gracias, amigo. Pienso igual, ajjajajj. Un abrazo. ALICIA.